El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, compareció por primera vez ante un jurado en un juicio relacionado con acusaciones de que las redes sociales pueden afectar la salud mental de niños y adolescentes. Durante su declaración, el empresario afirmó que la compañía ha actuado de forma “razonable” en la gestión de la seguridad de los usuarios jóvenes.
El proceso judicial se desarrolla en Los Ángeles y forma parte de una serie de demandas presentadas por familias que aseguran que sus hijos resultaron perjudicados por el uso de estas plataformas. Algunos padres sostienen que las empresas tecnológicas priorizaron el crecimiento y las ganancias por encima del bienestar de los menores.
Uno de los casos clave es el de una joven identificada como “Kaley”, quien acusa a Meta y a YouTube de implementar funciones diseñadas para fomentar el uso prolongado desde edades tempranas. La demanda señala que estas características habrían contribuido a generar dependencia y consecuencias negativas en su salud.
El resultado del juicio podría tener un impacto significativo, ya que se considera una referencia para otros procesos legales similares. En caso de un fallo adverso, las compañías involucradas podrían enfrentar sanciones económicas millonarias y verse obligadas a modificar el funcionamiento de sus plataformas digitales.