Una niña estadounidense de cinco años fue deportada el 11 de enero junto a su madre a Honduras, país que la menor nunca había conocido. La medida fue ejecutada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con base en una orden administrativa contra la madre, Karen Guadalupe Gutiérrez Castellanos, emitida en 2019, antes del nacimiento de su hija Génesis Ester Gutiérrez Castellanos.
Expertos y activistas han señalado posibles irregularidades en el proceso y han comparado el caso con otros recientes, como el de Liam Conejo Ramos, de cinco años, detenido en Minneapolis. Muchos consideran estos incidentes como una señal preocupante de lo que podría ocurrir mientras la administración de Donald Trump continúa con su política de deportaciones masivas.
Aumentan las muertes de migrantes bajo custodia de ICE en EEUU