El pasado 24 de octubre, una operación de Estados Unidos (EEUU) en aguas del Caribe terminó con el derribo de una lancha rápida presuntamente utilizada por el Tren de Aragua para el narcotráfico regional.
Según informaron fuentes estadounidenses, seis presuntos miembros de la organización criminal murieron durante el enfrentamiento.
La lancha fue detectada cuando intentaba realizar una operación de traslado de drogas, en una ruta que conecta a Venezuela con países centroamericanos y el sur de EEUU.
El Tren de Aragua, conocido por su expansión en crímenes transnacionales, es objetivo recurrente de acciones coordinadas entre agencias estadounidenses y gobiernos de la región.
“Nuestros servicios de inteligencia sabían que la embarcación estaba involucrada en el contrabando de narcóticos”, aseguró en un mensaje en X Pete Hegseth en referencia al ataque que tuvo lugar en “aguas internacionales”.
Agregó que “mapearemos sus redes, rastrearemos a su gente, lo cazaremos y lo eliminaremos”.
Cómo opera el Tren de Aragua en rutas del narcotráfico caribeño
La banda criminal surgida en Venezuela ha logrado consolidar rutas marítimas rápidas mediante el uso de embarcaciones ilegales en el Caribe.
Usualmente, estas lanchas transportan grandes cargamentos de cocaína y sustancias ilícitas hacia territorios como Puerto Rico o República Dominicana, estratégicos para llegar a otras naciones.
Este modus operandi ha sido documentado en investigaciones recientes, que alertan sobre la creciente peligrosidad del grupo.
El incremento de incautaciones y enfrentamientos, como el registrado esta semana, refleja el endurecimiento de la vigilancia en la región.
El golpe asestado por EEUU busca frenar la expansión del Tren de Aragua y enviar un mensaje de advertencia a otras organizaciones criminales activas en el mar Caribe.
“Estos esfuerzos refuerzan la interoperabilidad, fortalecen la cooperación de defensa a largo plazo y mejoran la disposición operacional entre fuerzas aliadas”, añadió.

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