Los submarinos rusos y chinos patrullan el Pacífico en una demostración sin precedentes de cooperación militar entre ambas potencias.
El reciente ejercicio naval, según información confirmada por el Ministerio de Defensa ruso, busca fortalecer la capacidad conjunta de ambos países en uno de los escenarios marítimos más estratégicos a nivel mundial.
Este despliegue militar ocurre en un contexto de crecientes tensiones globales, donde la región Asia-Pacífico ha adquirido una importancia crucial para la seguridad y la geopolítica internacional.
Con la participación de submarinos nucleares y convencionales, el patrullaje conjunto pretende no solo entrenar maniobras de defensa, sino enviar un mensaje claro sobre la disposición de Rusia y China para colaborar frente a desafíos externos.
“A través de ejercicios y patrullajes conjuntos, las armadas china y rusa están mejorando constantemente sus capacidades para salvaguardar la seguridad y la estabilidad marítimas”, se indicó.
Alianza estratégica y reacción internacional
Rusia y China han profundizado su vínculo militar durante la última década, realizando ejercicios conjuntos tanto en tierra como en el mar.
Esta patrulla naval representa uno de los pasos más audaces en su cooperación reciente, generando preocupación entre países del entorno como Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, que observan de cerca los movimientos de ambas naciones.
Voceros del gobierno japonés han señalado su inquietud ante la expansión de actividades militares en regiones cercanas a sus aguas territoriales.
Organismos internacionales y analistas regionales argumentan que este tipo de ejercicios podría intensificar la carrera armamentista en el Pacífico, aumentando la posibilidad de incidentes en rutas marítimas claves para el comercio global.