Rusia lanza ataque con 600 proyectiles contra Ucrania en el que representa uno de los bombardeos más intensos desde el inicio de la guerra.
Según informes de las Fuerzas Armadas ucranianas, el ejército ruso utilizó una combinación de misiles y drones para ejecutar el ataque que dejó una persona muerta.
El ataque con los 600 proyectiles es el tercero que se registra desde que Donald Trump y Putin se reunieron para hablar sobre la paz.
Hasta el momento, los efectos de las pláticas no se han visualizado en el campo de guerra. Tanto Rusia como Ucrania continúan los ataques, mientras la comunidad internacional espera un alto al fuego.
Escalada militar y reacciones internacionales
Analistas internacionales destacan que este tipo de acciones buscan debilitar la moral de la población y la infraestructura energética, algo que ha sido fuertemente cuestionado por los aliados de Ucrania y los detractores de Rusia.
Varias capitales occidentales han condenado el bombardeo, exigiendo nuevas sanciones contra Moscú y acelerando el envío de ayuda militar y humanitaria para Kiev.
Organizaciones de derechos humanos advierten sobre graves riesgos para la población civil y piden investigaciones sobre posibles crímenes de guerra.

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