Las protestas en Minneapolis volvieron a ocupar titulares internacionales luego de que la policía local usara gases lacrimógenos para contener a manifestantes que salieron a las calles tras un nuevo caso de presunta brutalidad policial.
Según reportes, la manifestación comenzó de forma pacífica, pero derivó en enfrentamientos luego de que las autoridades intentaran disolver al grupo.
El uso de gases lacrimógenos ha generado críticas de organizaciones de derechos civiles y ha reavivado los reclamos sociales pendientes en Minneapolis, ciudad que ha sido epicentro de protestas en años recientes.
Los testigos afirman que la respuesta policial fue rápida y contundente, mientras algunos manifestantes denunciaron exceso de fuerza.
El trasfondo de las protestas y la reacción policial
Minneapolis ha sido escenario de múltiples manifestaciones desde 2020, marcadas por el debate sobre la actuación de la policía y la demanda ciudadana por reformas.
Este último episodio revive la tensión entre las autoridades y la población, con llamados a una investigación independiente sobre el incidente ocurrido.
Diversos organismos instan a la calma, pero la comunidad pide acciones concretas y transparencia.