Un estudio publicado por la American Psychological Association advierte que el consumo excesivo de videos de formato corto, popularizados por plataformas como TikTok, está relacionado con un deterioro en la salud mental. Además, afecta funciones cognitivas clave.
La investigación analizó datos de 98.299 personas en 71 estudios. Concluye que una alta exposición a este tipo de contenido se asocia con menor capacidad de atención y mayor impulsividad, tanto en jóvenes como en adultos. Los expertos explican que la constante exposición a estímulos rápidos y recompensas inmediatas puede reducir la tolerancia a tareas que requieren concentración prolongada.
Además, el uso intensivo de estos videos se vincula con ansiedad, problemas de sueño, sensación de soledad y menor satisfacción con la vida. Los autores advierten sobre la necesidad de fomentar un consumo más equilibrado ante el impacto creciente de este formato en la vida diaria.