Una obra titulada La Visión de Zacarías en el Templo, fechada en 1633, fue nuevamente atribuida al maestro neerlandés Rembrandt van Rijn. Esto ocurrió luego de permanecer fuera de su catálogo oficial durante más de 60 años.
La pintura había sido excluida en 1960 de la lista de trabajos reconocidos del artista. Después desapareció del ámbito público tras ser vendida a un coleccionista privado en 1961. Décadas después, sus actuales propietarios la presentaron para su evaluación en el Rijksmuseum, en Ámsterdam.
El museo sometió la obra a un exhaustivo análisis que se prolongó durante dos años. Aunque la institución recibe con frecuencia consultas sobre piezas heredadas o adquiridas, los expertos detectaron desde el inicio que esta pintura podía tener un valor excepcional.
Los estudios técnicos confirmaron la autenticidad tras examinar los pigmentos utilizados, coincidentes con los empleados por Rembrandt en la década de 1630. Además, la técnica pictórica y la superposición de capas resultaron comparables con otras obras tempranas del artista. Por lo tanto, esto permitió respaldar su autoría.
El hallazgo supone un importante aporte al legado del pintor barroco y reabre el interés por obras que, tras décadas en colecciones privadas, podrían volver a ocupar un lugar en la historia del arte.