La actuación de Bad Bunny en el Halftime Show del Super Bowl 2026 no solo acaparó la atención de millones de espectadores, sino que también desató la polémica luego de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, calificara la presentación como "el peor show de la historia".
Las declaraciones de Trump, ampliamente difundidas en redes sociales y medios internacionales, sumaron una nueva controversia en torno al impacto cultural y político de los artistas latinos en eventos estadounidenses.
Bad Bunny, uno de los exponentes más influyentes de la música urbana, se presentó ante una audiencia global, llevando sonidos y mensajes latinos al centro del espectáculo deportivo más visto en EEUU.
Sin embargo, Trump recurrió a su plataforma Truth Social y otras vías para cuestionar la calidad del show, argumentando que la producción fue una pérdida de tiempo y que no representó "los valores americanos".
“El show de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”, dijo el presidente de EEUU.
Trump y las polémicas sobre la música latina en eventos masivos.
No es la primera vez que Donald Trump manifiesta críticas hacia artistas latinos o presentaciones con fuerte influencia hispana en escenarios de alto perfil.
En el pasado, el presidente ya había señalado supuestos excesos en presentaciones como la de Shakira y Jennifer López en 2020. Sus comentarios, lejos de apagar la conversación, intensifican el debate sobre inclusión y diversidad en el entretenimiento estadounidense.
Por su parte, el público se ha dividido. Mientras muchos defienden la visibilidad de la cultura latina en eventos como el Super Bowl, otros validan las críticas señalando diferencias culturales.
Artistas y personajes del medio han salido en defensa de Bad Bunny, llamando a celebrar la diversidad y el talento hispano.

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