El empleo de herramientas de inteligencia artificial en operaciones militares contra Irán marca, según especialistas, una nueva etapa en la planificación de bombardeos. Esta fase se caracteriza por una velocidad de ejecución sin precedentes. Además, implica el riesgo de reducir el papel de los responsables humanos en la toma de decisiones.
De acuerdo con reportes citados por medios internacionales, el modelo de IA Claude, desarrollado por Anthropic, habría sido utilizado por el ejército de Estados Unidos. En consecuencia, esta herramienta habría servido para agilizar la cadena de ataque.
En coordinación con Israel, que ya había empleado sistemas de inteligencia artificial en ofensivas previas en Gaza, las fuerzas aliadas habrían ejecutado cerca de 900 ataques en las primeras 12 horas de la operación. Durante esa ofensiva, misiles israelíes alcanzaron al líder supremo iraní, Ali Khamenei, según los informes.
Académicos que analizan el impacto de la IA en el ámbito militar advierten que esta tecnología está reduciendo drásticamente los tiempos de planificación, fenómeno conocido como “compresión de decisiones”. Sin embargo, algunos expertos temen que, bajo este esquema, comandantes y asesores legales terminen limitándose a validar planes generados por sistemas automatizados. Esto abre un debate sobre la supervisión humana y las implicaciones éticas en conflictos armados.