La frase “tormentas arrasan Asia” se ha repetido a lo largo de este fin de semana tras el paso de intensos fenómenos meteorológicos en varios países asiáticos.
Según reportes oficiales, las lluvias torrenciales y vientos de gran magnitud provocaron la muerte de decenas de personas y dejaron a muchas más desaparecidas en regiones de Vietnam, Filipinas y Tailandia.
Las autoridades locales y organizaciones de rescate trabajan sin descanso en la búsqueda de sobrevivientes y en la asistencia a las comunidades afectadas.
Las imágenes compartidas muestran casas destruidas, carreteras bloqueadas y miles de personas desplazadas que han perdido sus hogares y pertenencias.
Las tormentas no solo dejaron muertos en Asia, sino que también interrumpieron los servicios básicos e incomunicaron a varias poblaciones rurales.
Según agencias, hasta el momento al menos mil personas han perdido la vida y la cifra podría aumentar en las próximas horas.
Sri Lanka fue golpeada por una tormenta diferente, dejando algunas zonas bajo el agua y creando la operación de rescate más difícil que el país haya visto, según el presidente Anura Kumara Dissanayake.
“Es la primera vez que todo el país se ve afectado por un desastre de esta magnitud”, dijo en un mensaje a la nación.
Impacto en comunidades y respuesta de las autoridades
Las autoridades de los países de Asia han emitido alertas y brindado refugios temporales a los damnificados por estos desastres naturales.
Equipos de emergencia y voluntarios se han desplazado a las zonas más golpeadas, priorizando la atención médica y la distribución de ayuda humanitaria.
En países como Filipinas, se activaron protocolos de evacuación preventiva, aunque el alcance de los daños ha superado las previsiones iniciales.
Estos eventos resaltan la vulnerabilidad de ciertos territorios de Asia ante el cambio climático y la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención ante amenazas naturales.

Imágenes cortesía.