Las recientes declaraciones del enviado ruso ante la ONU, Dmitri Polianski, han generado eco en medios internacionales y en la política europea.
Durante una rueda de prensa en Nueva York, Polianski ironizó la situación energética de la Unión Europea al preguntar: “¿Ahora echan de menos Nord Stream?”.
El enviado de Putin se refirió así a la crisis energética agravada por las amenazas recientes del expresidente Donald Trump a los países europeos.
Su afirmación llega en un momento en que Europa enfrenta altos precios de la energía y una renovada preocupación por su dependencia del suministro externo, luego de los ataques y sabotajes al gasoducto Nord Stream en 2022.
La frase del funcionario ruso intensifica el debate sobre el futuro de la soberanía energética europea y los efectos de la guerra en Ucrania.
"Europa y Reino Unido son impotentes porque han renunciado a su soberanía. Deberían aprender por qué es importante proteger la soberanía", señaló Dmítriev ese mismo día.
Rusia, Europa y la energía en tiempos de tensión política
El Nord Stream, pieza clave en el sistema energético europeo, ha estado constantemente en el foco de las tensiones entre Rusia y Occidente.
Tras los recientes comentarios de Trump en los que amenaza con reducir el apoyo militar a Europa, Polianski aprovechó para recalcar la importancia de las relaciones energéticas con Rusia y los problemas surgidos tras romper esos lazos.
En la región centroamericana y latinoamericana, la crisis energética europea es vista con atención, considerando que las repercusiones en el precio del gas y el petróleo tienen impacto global.
Los expertos señalan que la seguridad energética sigue siendo uno de los grandes retos del continente europeo.

Fotografía ilustrativa y de archivo. / Vía Getty Images.