En medio de una creciente tensión geopolítica, la palabra clave “Rusia militarización Groenlandia” resalta en las nuevas declaraciones del gobierno de Vladimir Putin.
Moscú ha advertido que tomará “medidas de represalia de carácter militar y técnico” en caso de que Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, experimente algún tipo de militarización vinculada a potencias extranjeras.
Así lo señaló el embajador ruso en Dinamarca, Vladimir Barbin, ante el creciente interés occidental en la isla y la posibilidad del envío permanente de tropas a la región cercana a Rusia.
El diplomático ruso enfatizó que Rusia monitorea de cerca las discusiones políticas sobre la transformación de Groenlandia en posible sede de bases militares o instalaciones extranjeras.
Para Moscú, Groenlandia representa una pieza clave en el equilibrio estratégico del Ártico, región donde la competencia entre potencias va en aumento.
Por su parte, e ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió que su país adoptará “contramedidas militares” si Occidente decide incrementar su presencia armada en Groenlandia.
“En caso de militarización de Groenlandia y de la creación de capacidades militares destinadas a Rusia, tomaremos medidas adecuadas, incluidas las de carácter técnico-militar”, dijo el funcionario ruso.
Tensiones internacionales y el futuro de Groenlandia
La advertencia de Rusia se enmarca en una serie de fricciones recientes con la OTAN y Estados Unidos, que han incrementado su presencia en el Ártico.
El gobierno de Dinamarca ha defendido su derecho a tomar decisiones sobre el archipiélago, aunque grupos políticos dentro de Groenlandia exigen voz propia ante el posible despliegue militar.
Estas amenazas del Kremlin reavivan el debate sobre la soberanía de Groenlandia y el futuro de las relaciones en el Ártico.
El territorio ha ganado importancia estratégica debido al deshielo y la posible explotación de recursos naturales, aumentando su valor para actores globales.

Imágenes cortesía.