Expertos en tendencias demográficas y salud aseguran que muchas personas nacidas entre 1985 y 1995 suelen aparentar menos edad que integrantes de la Generación Z, a pesar de ser mayores. El fenómeno ha llamado la atención en redes sociales y entre especialistas, ya que este grupo mantiene una apariencia juvenil comparable, e incluso superior, a la de generaciones más jóvenes.
De acuerdo con los análisis, esta percepción estaría relacionada con una combinación de factores como el estilo de vida, la genética y la influencia cultural. Hábitos como rutinas constantes de cuidado de la piel, una alimentación más equilibrada y una mayor preocupación por el bienestar físico y mental han sido adoptados con mayor regularidad por muchos millennials.
En este contexto, la edad parece dejar de medirse únicamente por los años cumplidos y pasa a reflejarse en la forma en que las personas cuidan su cuerpo y su salud. Los millennials, concluyen los expertos, son un ejemplo de cómo una apariencia juvenil puede mantenerse más allá de los veinte años.