Candice, es una estadounidense que tomó medidas extremas por amor y emigró a México luego que su esposo fue deportado.
La “güerita”, como le conocen en el país que la adoptado con sus hijos, dice que su decisión de dejar todo en los EEUU lo hizo por el bien de su familia.
Aunque no ha sido fácil, la joven no lamenta haber dejado su país natal y asegura que cada esfuerzo ha valido la pena.
“México me ha desafiado en manera que nunca imaginé, pero no me arrepiento”, dijo Candice asegurando que la medida extrema que tomó hace unos años la volvería a implementar una y otra vez.
La historia de este estadounidense llegó a la prensa luego que ella relatara en las redes sociales que después de vivir en Utah emigró a Puebla.
“Hice lo mejor para la familia; y mis hijos están creciendo felices junto a sus padres”, dijo Candice al medio La Opinión.
Relató que conoció a su esposo y padre de sus hijos en el 2007, luego que una amiga los presentara. “Me gustó muchos desde que lo vio. Tenía una bella sonrisa y era extremadamente guapo. Me impresionó con sus botas, su sombrero vaquero y su camioneta grande de color rojo”.
Fidel, el hombre que la hizo tomar la medida extrema por amor, llegó a EEUU a los 17 años y desafortunadamente no puedo arreglar su estatus migratorio de indocumentado.
“Todo el tiempo estaba preocupada de que lo fueran a detener cuando iba a trabajar”, dijo la güerita.
Fue así como un día pasó y fue deportado a México. Candice no dudó en acompañarlo junto a sus dos hijos.