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Tremendo planchon hizo la Policía el día de ayer cuando acusó a un joven hondureño de ser el autor principal de la masacre suscitada en la colonia 1 de Diciembre, donde asesinaron a 12 hondureños.

El día de ayer ante la falta de pruebas, Arnold Hernández salió en libertad, pero ya su nombre quedó manchado por el irrespeto y la mala actuación de los entes de investigación y policiales del país.

Hernández, conocido como El Pollo, dice que es inocente y teme por su vida después que la Policía lo presentara como el principal sospechoso de perpetrar la masacre en la colonia 1 de Diciembre.

El joven aseguró que tiene ocho meses de andar trabajando en un taxi y que actualmente estudia los fines de semana en el instituto San Juan Bosco.

“Yo quiero que se aclare todo y que mi imagen y mi nombre quede limpia como lo ha sido”, apuntó.

Dice que no lo golpearon y que solo lo interrogaron antes de liberarlo luego de estar detenido en el edificio de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).

“No es la primera vez que hacen eso”, dijo Hernández sobre las detenciones de personas inocentes en operativos policiales.

Aseguró que “100 por ciento” no tiene nada que ver con la masacre registrada el sábado anterior en un billar del barrio 1 de diciembre de Tegucigalpa, donde desconocidos armados llegaron y dispararon sin mediar palabra contra las víctimas.

La Policía confirmó ayer la detención de Arnold en un operativo realizado en la colonia Las Brisas cuando se conducía en un taxi por el bulevar de las Fuerzas Armadas.

Esta acción solo demuestra que el gobierno de Hernández captura a cualquier hondureño y lo presenta como culpable para que la población diga que si esta actuando y resolviendo crimenes.