El Ejército de EEUU no está listo para pelear en el Groenlandia, según un análisis publicado recientemente por The Times.
Con el avance del cambio climático, el Ártico se ha convertido en una región de creciente interés internacional, pero un reporte destaca que las fuerzas estadounidenses se enfrentan a importantes obstáculos de preparación militar ártica ante escenarios de conflicto en la zona.
Las fuerzas armadas estadounidenses carecen de equipamiento, entrenamiento especializado y logística suficiente para desenvolverse en las severas condiciones del Polo Norte.
La falta de experiencia en ambientes de frío extremo y el desgaste acelerado de vehículos y tecnología plantean serios desafíos para la defensa estadounidense.
Además, la infraestructura militar en la región ártica es limitada, lo que dificulta el despliegue y sostenimiento de tropas en caso de emergencia.
El Ejército de Estados Unidos carece a día de hoy de los medios y la experiencia necesarios para operar eficazmente en el Ártico, una región donde sus aliados europeos de la OTAN llevan clara ventaja.
Condiciones extremas y falta de equipamiento: los principales obstáculos
Luchar en el Groenlandia no solo implica enfrentar a un posible adversario, sino también el rigor del clima y el aislamiento.
Según expertos citados en el informe, las temperaturas bajo cero afectan la operatividad de armas, radares y sistemas de comunicación, mientras que el personal militar requiere uniformes, alimentos y refugios diseñados para soportar estos extremos.
Mientras potencias como Rusia invierten en bases árticas y ejercicios militares en la región, Estados Unidos aún muestra rezagos significativos.
Algunos voceros advierten que esta situación puede comprometer la seguridad nacional y reducir la capacidad de respuesta ante eventuales crisis.
The Times informa que países como Finlandia, Noruega, Suecia y el Reino Unido cuentan con fuerzas entrenadas específicamente para el combate en condiciones extremas, mientras que Washington depende en gran medida del conocimiento y la tecnología europea, incluso en áreas clave como los rompehielos navales.