El Congreso de Estados Unidos aprobó un amplio paquete de gasto que destina cerca de 5.000 millones de euros a programas de lucha contra el VIH y el sida a nivel mundial, una decisión que fue celebrada por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA).
La iniciativa, que ya fue convertida en ley esta semana, contempla una asignación principal de fondos para el apoyo bilateral en salud global, además de importantes aportes a organismos internacionales clave. Una parte significativa de los recursos será canalizada a través de la estrategia estadounidense de salud global, mientras que otra porción financiará al Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Asimismo, una cantidad menor pero relevante fue destinada directamente a ONUSIDA.
Desde el organismo de Naciones Unidas destacaron que este financiamiento representa un respaldo crucial para los esfuerzos internacionales de prevención, tratamiento y atención de personas que viven con VIH, en un contexto en el que la continuidad de los recursos es determinante para frenar la propagación del virus y reducir las muertes asociadas a la enfermedad.
La aprobación del paquete reafirma el papel de Estados Unidos como uno de los principales donantes en la respuesta global al VIH y el sida, y llega en un momento clave para sostener programas de salud en países con altos índices de vulnerabilidad.