La vida en Cuba se ha paralizado por las presiones impuestas por Estados Unidos tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La isla, que ha resistido 60 años de sanciones, se encuentra sin comida, sin combustibles ni turistas, haciendo mella en la calidad de vida de los cubanos.
Agencias han destacado que Cuba pasa por uno de los momentos de mayor incertidumbre económica, obligando a los ciudadanos a cocinar con carbón y a hacer un racionamiento extremo de la comida.
Desde que Maduro fue capturado y el presidente tomó el control del petróleo venezolano, el país se ha paralizado por la falta de gasolina para los aviones, buses y especialmente energía eléctrica.
Ante la falta de petróleo, el gobierno de Cuba tomó la determinación de suspender las clases, los trabajos e impulsar el ahorro de energía.
«Hoteles están cerrados y vuelos cancelados porque no hay suficiente combustible«, se destacó al respecto.
El gobierno de Trump busca negociar con las autoridades cubanas y tomar el control como lo hizo con Venezuela desde el 3 de enero, que concretó una operación militar para sacar del poder a Maduro.