Richard y Claudene Gordon, ambos residentes de Salt Lake City, Utah, quedaron varados mientras disfrutaban de un crucero por el Mediterráneo a bordo del Norwegian Viva.

La situación se desencadenó cuando la pareja decidió realizar una excursión independiente a la histórica ciudad de Granada, sin el respaldo de la compañía de cruceros. Desafortunadamente, un retraso en el regreso debido a una tormenta provocó que llegaran tarde al puerto, perdiendo la hora de embarque.

A pesar de los intentos de comunicarse con el personal de Norwegian Cruise Line, quienes estaban al tanto de su situación, la pareja fue abandonada en el muelle mientras el barco zarpaba sin ellos. Esta acción dejó a Richard y Claudene sin sus pertenencias esenciales, incluyendo medicamentos y artículos personales.

Este incidente recuerda un suceso anterior ocurrido el mes pasado, donde ocho pasajeros también quedaron varados en África debido a un retraso similar. En ambos casos, Norwegian Cruise Line destacó que los pasajeros afectados participaban en excursiones privadas no organizadas por la compañía.

A pesar de los esfuerzos de la pareja por comunicarse con la línea de cruceros, su situación no fue abordada adecuadamente, lo que plantea interrogantes sobre los protocolos de atención al cliente de la compañía en situaciones de emergencia.

Norwegian Cruise Line ha declarado estar revisando el incidente y coordinando esfuerzos para resolver la situación de la pareja afectada. Sin embargo, este incidente subraya la importancia de la comunicación efectiva y la atención al cliente en la industria de los cruceros, especialmente en momentos de crisis.

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