Una extensa investigación internacional ha revelado que un donante de esperma portador de una mutación genética grave —sin saberlo— ha engendrado al menos 197 niños en distintos países de Europa. La anomalía genética, presente en parte de sus células, aumenta de manera significativa el riesgo de desarrollar cáncer.
Aunque el donante parecía completamente sano y superó las pruebas de selección habituales, una mutación espontánea surgida antes de su nacimiento dañó su gen TP53, un gen crucial encargado de evitar que las células del cuerpo se vuelvan cancerosas. Si bien la mayor parte de su organismo no presenta esta mutación, hasta un 20% de su esperma sí la contiene, lo que implica que los hijos concebidos con ese material genético poseen la alteración en todas las células de su cuerpo.
Algunos de los niños ya han fallecido y, según los expertos, solo una minoría de quienes heredaron la mutación podría evitar desarrollar cáncer durante su vida.
El material genético fue comercializado por European Sperm Bank, con sede en Dinamarca, que expresó su “profunda simpatía” hacia las familias afectadas y reconoció que el esperma del donante fue utilizado en exceso en ciertos países. El hombre donó de manera anónima desde 2005, cuando era estudiante, y su esperma fue utilizado durante aproximadamente 17 años.
La investigación fue llevada a cabo por 14 cadenas públicas europeas, entre ellas la BBC, como parte de la red de periodismo investigativo de la Unión Europea de Radiodifusión.

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