El caso de Carlos Martín González, un turista mexicano detenido y enviado a la cárcel de Alligator Alcatraz, en California, ha generado alerta y preocupación entre los abogados, defensores humanos y familias de inmigrantes legales en Estados Unidos (EEUU).
Según medios mexicanos, lo que tenía que ser un viaje turístico a Florida se convirtió en su peor pesadilla al ser detenido por agentes de migración estadounidenses.
El turista mexicano fue enviado a Alligator Alcatraz el pasado 7 de julio, fecha desde la cual perdió todo contacto con sus familiares y su abogada, que ha intentado comunicarse con autoridades migratorias para conocer detalles de su detención.
Hasta el momento, se conoce que Carlos fue detenido cuando viajaba en un carro sin registro, convirtiéndose en un sospechoso para los agentes que tienen una meta de 3,000 inmigrantes detenidos diariamente.
"Entró legalmente como turista a Estados Unidos, pero hoy está incomunicado en la prisión de Alligator Alcatraz", se informó sobre el caso del turista mexicano, que se encuentra detenido a pesar de estar legal en la nación norteamericana.
El consulado mexicano en Orlando ha intentado establecer contacto, pero no se ha tenido éxito, evitando que el joven sea auxiliado a pesar de tener su ingreso en regla o pertenecer legalmente en EEUU.
La captura de Carlos ha sido utilizada como ejemplo para confirmar que Trump no solo está persiguiendo a los inmigrantes criminales, como lo prometió en su campaña electoral.

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