Manuel Flores, conocido en la política como el «Chino Flores», es el segundo presidenciable con intención de votos en El Salvador, con proyecciones de un 5% de aceptación electoral.

Flores es el representante del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido opositor del gobierno de Nayib Bukele, líder político que busca un segundo mandato presidencial.

El Chino Flores tiene amplia trayectoria política, es exalcalde y exdiputado del FMLN, en los años 2009 y 2012. Su primer cargo electoral lo ostentó del 2009 al 2012 como alcalde de Quezaltepeque y como diputado de la Asamblea Legislativa lo ostentó del 2012 al 2018.

Según encuestas, Manuel Flores cuenta con una aceptación de 3% al 5%, uno de los presidenciables con más intención de voto de los cinco que buscan competir con Bukele, quien cuenta con una arrasadora aceptación.

«Las posibilidades de ganar son mínimas», destacaron analistas políticos sobre las estadísticas electorales a pocas horas de que se desarrolle el proceso electoral y que amenaza a la izquierda salvadoreña con desaparecer.

A pesar de los números, el opositor dice sentirse orgulloso y comprometido de enfrentarse a Bukele, quien cuenta con el 80% de la intención de voto.

Manuel Flores, de 68 años, busca ganarle a Bukele prometiendo la creación de un bono de dignidad para adultos mayores, aumentar de 50 a 70 dólares una pensión básica universal que han recibido ancianos y personas con discapacidad, además de aumentar el número de beneficiarios de 37.000 a 60.000.

Le apuesta a erradicar el hambre, mejorar la agricultura del país, garantizar el bienestar de las familias y  mejorar el clima de inversiones.

Sus promesas de campaña no han deslumbrado a los salvadoreños, que han expresado en los sondeos su deseo de apoyar la reelección de Bukele, quien estaría cinco años más en el poder.