La Unión Europea decidió no desplegar buques de guerra para proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz. Esta es una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
Durante una reunión de ministros de Asuntos Exteriores del bloque, la alta representante de política exterior, Kaja Kallas, planteó la posibilidad de analizar un mayor compromiso militar en la zona. Sin embargo, señaló que entre los países miembros no existe un amplio respaldo para enviar embarcaciones de guerra al estrecho.
Por el momento, la única opción que se contempla es reforzar la misión naval Aspides. Esta es una operación europea que actualmente se encuentra desplegada en el mar Rojo para proteger rutas comerciales frente a amenazas en la región.
Expertos en seguridad consideran que dicha misión tiene capacidades limitadas para enfrentar ataques con misiles contra buques mercantes, especialmente ante las tensiones con Irán. Irán ha advertido sobre acciones contra embarcaciones de países que considera adversarios.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico por donde circula una parte significativa del petróleo y gas que se transporta a nivel mundial. Por lo tanto, cualquier escalada militar en la zona genera preocupación en los mercados y en la seguridad marítima internacional.
El estrecho de Ormuz se convierte en el centro de atención de la guerra