En un esfuerzo por frenar el avance de China en inteligencia artificial, Estados Unidos ha anunciado la formación de una alianza junto a cinco países aliados.
Esta estrategia surge en medio de crecientes preocupaciones globales sobre el dominio tecnológico chino y su influencia en áreas clave para la economía y la seguridad.
El enfoque conjunto busca limitar, supervisar y regular el desarrollo de inteligencia artificial por parte de China, garantizando que estas tecnologías sigan estándares internacionales y respeten valores democráticos, según declaraciones oficiales.
Las naciones que acompañan a Estados Unidos incluyen potencias tecnológicas de Europa y Asia-Pacífico, aunque los detalles específicos sobre todos los integrantes aún no se han hecho públicos.
¿Qué motiva esta alianza y quiénes la integran?
La principal motivación es proteger la competitividad global y la seguridad digital, ante el temor de que China utilice la IA para fines geopolíticos y de control social.
La cooperación permitirá compartir información, coordinar políticas regulatorias y establecer limitaciones a la exportación de ciertas herramientas avanzadas de IA.
Con esto, esperan frenar el rápido avance chino e impulsar una mayor transparencia en la investigación y aplicación de estas tecnologías.
Expertos señalan, no obstante, que [la rivalidad entre potencias por el liderazgo en innovación tecnológica ha escalado en los últimos años, con episodios previos en sectores como 5G y semiconductores.
La alianza busca asegurar que la inteligencia artificial se desarrolle de manera ética y evite usos que amenacen la libertad.
A nivel regional, la medida también podría impactar a América Latina, dada la dependencia de tecnología extranjera y el interés de diversos países en formar parte de esquemas de cooperación internacional en IA.