El fin del operativo migratorio en Minnesota ha sido anunciado por el llamado “zar de la frontera” de Estados Unidos, marcando un cambio en la estrategia migratoria del gobierno en la región.
El coordinador fronterizo, encargado de supervisar las medidas en la región, confirmó el cierre de este programa que durante meses generó intensos debates sobre su eficacia y el trato a los migrantes.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas lanzó la ‘Operación Metro Surge’ el pasado 1 de diciembre. Dos ciudadanos estadounidenses, Alex Pretti y Renee Nicole Good, murieron baleados por agentes migratorios durante la ofensiva.
Contexto y repercusiones del anuncio
El operativo migratorio fue implementado en busca de controlar el flujo migratorio y asegurar la frontera norte del país, afectando directamente a comunidades locales y migrantes en tránsito.
El zar de la frontera explicó que los cambios en los patrones migratorios y la presión de organizaciones sociales llevaron a una evaluación de la efectividad del programa.
“Como resultado de nuestros esfuerzos, Minnesota es ahora un estado menos santuario para los delincuentes”, afirmó Homan en una conferencia de prensa.
Grupos defensores de derechos humanos celebraron la medida, argumentando que la operación provocaba incertidumbre y temor en la comunidad inmigrante.
Mientras se confirma el fin del operativo, analistas advierten que este cese podría aumentar el tránsito irregular por Minnesota, aunque autoridades aseguran que no significa un abandono del control fronterizo, sino un ajuste a nuevas realidades.
“He propuesto, y el presidente, Trump, ha estado de acuerdo, que esta operación intensiva concluya”, agregó.