El exedil capitalino y designado presidencial, Ricardo Álvarez, dijo estar “desesperado” para que entre en funcionamiento el Trans – 450 porque acabará con la extorsión y la violencia en el sector transporte.

“Yo lo que quiero es que este proyecto de transporte colectivo termine, porque el Trans-450 acabará con los problemas de la extorsión y violencia en el transporte urbano de la capital”, aseguró el funcionario del régimen orlandista.

Denunció que existe una campaña de desprestigio en contra del proyecto que a más de cinco años no entre en funcionalidad.

Álvarez, quien reconoció que no tiene funciones como designado presidencial, dijo sentirse indignado y molesto.

El millonario proyecto fue financiado a través de un préstamo con organismos internacionales.