Dan Rivera, reconocido investigador de fenómenos paranormales y figura central en la custodia de la famosa muñeca Annabelle, falleció de manera inesperada el pasado 13 de julio mientras participaba en una gira en el estado de Pensilvania, Estados Unidos. La noticia fue confirmada por la Sociedad de Nueva Inglaterra para la Investigación Psíquica (NESPR), organización con la que Rivera colaboraba estrechamente.
Con más de una década dedicada al estudio de lo sobrenatural, Rivera era conocido por su experiencia en rituales espirituales y manifestaciones paranormales. En los últimos años, había asumido la responsabilidad de custodiar a Annabelle, la muñeca que inspiró la saga cinematográfica El Conjuro, y que forma parte del legado de los renombrados investigadores Ed y Lorraine Warren.
La NESPR compartió un emotivo mensaje en redes sociales expresando su profundo pesar por la pérdida de Rivera, a quien describieron como un “compañero incansable” y un “amigo leal”. Su última publicación en Instagram había sido justamente para promocionar una futura exposición de Annabelle programada para septiembre en el Augusta Civic Center, donde advertía al público sobre el carácter inquietante de la muñeca. “La muñeca que inspiró al Universo de El Conjuro estará en exhibición completa, asegurada y bajo estricta observación… pero no digas que no te avisamos”, escribió Rivera en su mensaje final.
Annabelle, cuya historia se remonta a 1968, fue presuntamente poseída por una entidad demoníaca, según los archivos de los Warren. Inicialmente entregada como regalo a una estudiante universitaria, la muñeca comenzó a manifestar comportamientos extraños, lo que llevó a la intervención de una médium. Finalmente, los Warren la aislaron en una urna de vidrio para evitar cualquier riesgo de actividad maligna.
Rivera acompañaba a Annabelle en sus apariciones públicas, siempre con medidas de seguridad estrictas y una actitud de respeto hacia quienes deseaban conocer de cerca al objeto más temido de los archivos Warren. Su fallecimiento ha conmovido a la comunidad paranormal, que hoy lo recuerda como un apasionado defensor de la divulgación y el respeto hacia lo inexplicable.
Exhiben a la muñeca Anabelle en una mansión de EEUU y horas después el lugar se redujo a cenizas