La crisis humanitaria en Gaza continúa profundizándose ante la falta de alimentos y el recrudecimiento de los ataques armados.
En los últimos días, organizaciones internacionales han alertado que las condiciones de vida en la Franja se han vuelto insostenibles; miles de habitantes se ven obligados a buscar comida entre los escombros y enfrentan graves riesgos para su seguridad.
“’La gente de Gaza no está ni muerta ni viva, son cadáveres andantes’: me dijo esta mañana un colega en Gaza”, escribió el jefe de UNRWA, Philippe Lazzarini en X.
La situación de hambre en Gaza se agrava con la dificultad de acceso a ayuda humanitaria, mientras la infraestructura esencial, como hospitales y refugios, sufre constantes daños.
Residentes y portavoces de organismos de derechos humanos reportan que la población camina entre cadáveres y ruinas para intentar sobrevivir. Muchos niños y ancianos presentan signos de desnutrición severa y enfermedades asociadas a la falta de agua potable y medicamentos.
La difícil situación de las familias en Gaza
Familias enteras viven bajo la amenaza constante de los bombardeos y la escasez. Según reportes, ciudadanos describen escenas devastadoras al intentar buscar alimento o algún recurso vital.
Las organizaciones humanitarias han reclamado una mayor intervención internacional para garantizar la distribución segura de ayuda a los más vulnerables.
Además, es fundamental resaltar la conexión de este conflicto con otros casos similares en la región, donde la falta de atención internacional agrava las crisis humanitarias.