HANOI, Vietnam (AP) — Agricultores de todo el mundo resienten la presión de la guerra con Irán, iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, e Israel.
Los precios de la gasolina se han disparado y los suministros de fertilizantes escasean debido al cierre casi absoluto del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
La escasez de fertilizantes representa un nuevo peligro al sustento de los agricultores en países en vías desarrollo.
Este peligro ya se ve afectado por el aumento de las temperaturas del planeta y los erráticos sistemas meteorológicos.
Además, la escasez podría elevar el precio de los alimentos para las personas de todo el mundo.
Los agricultores más pobres en el hemisferio norte dependen de la importación de fertilizantes desde el Golfo Pérsico. Además, la escasez coincide con el inicio de la temporada de siembra, señaló Carl Skau, subdirector ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos.
“En el peor de los casos, esto significa cosechas más pequeñas y la pérdida de cosechas durante la próxima temporada. En el mejor de los casos, el costo más alto de los insumos se trasladará al precio de los alimentos el próximo año”.
Baldev Singh, un agricultor de arroz en Punjab, India, asegura que los pequeños productores forman la mayor parte de los agricultores del país
Según él, estos productores podrían no sobrevivir si el gobierno no puede subsidiar los fertilizantes una vez que la demanda alcance su punto máximo en junio.
“Ahora mismo, estamos a la espera y conservamos la esperanza”, expresó el hombre de 55 años de edad.
La guerra frena el suministro de nutrientes vitales
Irán está limitando seriamente los envíos a través del estrecho de Ormuz, una vía por la que normalmente pasa alrededor de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial y casi una tercera parte del comercio global de fertilizantes.
El nitrógeno y el fosfato, dos nutrientes principales para los fertilizantes, corren un riesgo inmediato debido al bloqueo.
Los suministros de nitrógeno, incluida la urea, el fertilizante más comercializado, que ayuda a las plantas a crecer y aumenta los rendimientos, son los más afectados debido al retraso de los envíos y al drástico aumento de los precios del gas natural licuado, un ingrediente esencial.
“Ya estamos en temporada de siembra”, afirmó Patel. “Y no hay fertilizante”.