El gobierno de Estados Unidos ha lanzado una nueva advertencia al exigir a México resultados concretos y verificables en su lucha contra el narcotráfico, con un foco especial en el combate al tráfico de fentanilo.
Esta exigencia se presentó en un contexto diplomático tenso, donde Washington advierte sobre posibles consecuencias si no observa avances claros en la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La petición estadounidense surge tras las crecientes preocupaciones por el flujo de fentanilo, una droga sintética responsable de una grave crisis de salud pública en Estados Unidos.
Funcionarios norteamericanos recalcaron la importancia de acciones efectivas y medibles, no solo promesas, para frenar el envío y producción de este opioide desde territorio mexicano.
“Las próximas reuniones bilaterales con México requerirán resultados concretos y verificables para desmantelar redes narcoterroristas y lograr una verdadera reducción en el tráfico de fentanilo, a fin de proteger a las comunidades en ambos lados de la frontera”, advierte la publicación.
Contexto de la relación bilateral y el impacto del fentanilo
La relación entre México y Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico ha sido compleja durante años. Sin embargo, en los últimos meses, la presión de Estados Unidos ha aumentado debido a la alarmante cantidad de muertes por sobredosis que causa el fentanilo en ciudades estadounidenses.
Las autoridades mexicanas han declarado en varias ocasiones su disposición a fortalecer la cooperación, pero funcionarios estadounidenses, como el secretario de Estado, Marco Rubio, han pedido que los avances sean palpables y fácilmente auditables para evitar que los esfuerzos queden solo en el papel.
El gobierno mexicano, por su parte, ha insistido en la corresponsabilidad y ha reclamado apoyo tecnológico y financiero para mejorar los controles fronterizos y la detección de precursores químicos.