La deuda nacional de Estados Unidos alcanzó un nuevo récord al superar los 39 billones de dólares. Así lo indica el más reciente informe diario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Este hito se registra apenas cinco meses después de haber sobrepasado la marca de los 38 billones.

El aumento ocurre en un contexto de tensiones internacionales, incluido el conflicto entre Israel e Irán. Este conflicto ha implicado nuevos gastos militares. De acuerdo con el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, este enfrentamiento ya ha costado alrededor de 12 mil millones de dólares. Sin embargo, no se vislumbra un final cercano.

Expertos han advertido sobre el ritmo acelerado del endeudamiento. Michael Peterson, director de la Peter G. Peterson Foundation, señaló que esta tendencia representa una carga significativa para las futuras generaciones y calificó el crecimiento como insostenible.

Entre los factores que han impulsado la deuda se encuentran los gastos derivados de conflictos bélicos. Además influye el impacto económico de la pandemia. También afectan recortes fiscales aplicados en años recientes.

Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai destacó que el déficit federal mostró una reducción el año pasado, atribuyéndolo a políticas económicas orientadas al crecimiento. Además, señaló mayores ingresos tributarios y recortes en el gasto público.

Sin embargo, la preocupación ciudadana persiste. Según datos citados por la fundación Peterson, una amplia mayoría de estadounidenses teme que el incremento de la deuda esté elevando el costo de vida y las tasas de interés. Este tema podría influir en el debate político de cara a las próximas elecciones.

De mantenerse la tendencia actual, analistas advierten que la deuda podría alcanzar los 40 billones de dólares en los próximos meses. Esto intensificaría el debate sobre la sostenibilidad fiscal del país.

Inflación en Estados Unidos disminuye al 2,4% a pocas semanas de las elecciones