Un análisis reciente ha señalado que el aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático está afectando gravemente a los países productores de café, poniendo en riesgo el cultivo de este grano en varias regiones del mundo.

Según la organización Climate Central, los cinco principales países productores —que en conjunto generan el 75% del suministro mundial— han experimentado en promedio 57 días adicionales al año con temperaturas extremas que perjudican el desarrollo del café. Estas condiciones dificultan el crecimiento de las plantas y reducen la calidad y el rendimiento de las cosechas.

En Etiopía, considerado el lugar de origen del café, más de cuatro millones de hogares dependen de este cultivo como su principal fuente de ingresos. Además, el grano representa cerca de un tercio de las exportaciones nacionales, lo que hace que el impacto del calor extremo genere preocupación sobre el futuro económico del país.

Representantes del sector agrícola han advertido que los productores ya enfrentan pérdidas debido a las altas temperaturas, lo que amenaza la estabilidad de miles de familias que dependen de esta actividad.

El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, con aproximadamente 2.000 millones de tazas ingeridas cada día. Sin embargo, el aumento de las temperaturas y otros efectos del cambio climático están presionando al mercado. De acuerdo con el Banco Mundial, los precios de los granos arábica y robusta casi se duplicaron entre 2023 y 2025, alcanzando niveles históricos debido a la reducción en la producción y la creciente demanda.

Expertos advierten que, si continúan las actuales condiciones climáticas, el futuro del café podría verse seriamente comprometido, afectando tanto a los productores como a los consumidores a nivel global.

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