La Corte Suprema de Justicia de Corea del Sur destituyó, después de cuatro meses de lucha legal, a Yoon Suk Yeol, líder político que intentó aplicar la ley marcial para protegerse de supuestos actos de corrupción.
Con la resolución del alto tribunal del país asiático se pone fin a meses de incertidumbre y disputas legales, entre las que incluyen un juicio político.
El exmandatario había sido cesado de su cargo desde diciembre, cuando el Congreso de Corea del Sur destituyó temporalmente al líder político ante el temor de que intentara nuevamente decretar la ley marcial.
Posteriormente, en enero, Yoon Suk Yeol fue detenido para que responda por los cargos de liderar una insurrección, luego fue liberado en marzo después de que se cancelara su orden de arresto.
La decisión de destituir formalmente al presidente se dio por unanimidad de votos, luego que todos los magistrados apoyaran la salida del gobierno y evitar que en un futuro intente nuevamente aplicar la declaratoria de emergencia con el objetivo de blindarse.
Ahora, Yook Suk Yeol tiene pendiente varios procedimientos legales, el más serio de todos es el cargo de insurrección que podría costarle una pena de muerte o cadena perpetua.
Expertos han destacado que es poco probable que se le sentencie a pena de muerte, ya que en Corea del Sur no se ha ejecutado a nadie en décadas.