WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump ha enumerado cinco objetivos que Estados Unidos quiere alcanzar antes de poner fin a su guerra con Irán.

Ahora, a un mes del inicio del conflicto, ha sugerido que Washington podría “reducir” pronto sus operaciones, aunque algunos de sus propósitos clave siguen sin definirse o cumplirse.

Trump esbozó la semana pasada cinco metas para la masiva campaña aérea. Eso supone un aumento respecto de las cuatro establecidas por su equipo desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.

Aunque la Casa Blanca ha afirmado que sus objetivos son claros e invariables, la lista de prioridades se ha ampliado y modificado a medida que el conflicto con Irán ha repercutido en la economía global.

Según la mayoría de las fuentes, los ataques de Estados Unidos e Israel han degradado de forma significativa las capacidades militares de Irán y mataron a decenas de altos mandos.

Pero esos éxitos tácticos no se traducen necesariamente en la consecución de todos los objetivos estratégicos del presidente.

Algunas de sus metas son difíciles de alcanzar y, si Estados Unidos se retira con objetivos pendientes y con la Guardia Revolucionaria paramilitar en el poder de Irán, Trump podría enfrentar costos políticos a nivel nacional y repercusiones globales sobre lo que se logró con su decisión de iniciar una guerra que trastocó Oriente Medio y la economía mundial.

Trump y la Casa Blanca han insistido en que la operación va bien y camino de cumplir sus metas.

“Estamos muy cerca de cumplir los objetivos centrales de la Operación Furia Épica, y esta misión militar continúa sin pausa”, dijo esta semana la secretaria de prensa del gobierno, Karoline Leavitt.

El operativo va “por delante de lo previsto y con un desempeño excepcional”, agregó.