Violador de niños fue sentenciado a 169 latigazos, cae a los 52 y ahora será golpeado por segunda vez

Violador de niños fue sentenciado a 169 latigazos, cae a los 52 y ahora será golpeado por segunda vez

Autoridades indicaron que el castigo fue suspendido a la espera que el hombre se recupera para luego continuar.

Violador de niños fue sentenciado a 169 latigazos, cae a los 52 y ahora será golpeado por segunda vez . AFP / GETTY IMAGES
Jacqueline Alvarenga
  • Jacqueline Alvarenga | 25-09-2020.12:18 pm.

Un violador de niños no soportó el castigo impuesto en Indonesia y colapsó a los 52  latigazos. El suceso se registró en la ciudad de Banda Aceh bajo las estrictas leyes de la provincia.

Información de medios locales detallan que el violador de niños tras cumplir una condena de seis meses fue sentenciado a 169 latigazos, pero solo soportó 52.

Médicos indicaron que el sujeto, identificado como Rony, de recibir un azote más con el bastón de mimbre los vasos sanguíneos de la espalda podrían estallar.

“Cuando lo azotaron 52 veces, lo encontraron en la espalda derecha con grandes ampollas, si continuaba y era golpeado por la misma golpiza, los vasos sanguíneos podrían estallar y sangrar”, dijo uno de los médicos.

Autoridades indicaron que el castigo fue suspendido a la espera que el hombre se recupera para luego continuar.

Son 117 azotes más que el violador de niños debe soportar para recobrar su libertad.

“Es mejor si lo posponemos hasta que la recuperación sea buena y el convicto pueda ser castigado nuevamente”, fue el veredicto.

En Indonesia, los azotes se utilizan para castigar una variedad de delitos en Banda Aceh, la provincia más conservadora de la nación. Es la única que basa su sistema legal en la ley Sharia.

En el estado Kaduna, Nigeria, ante el incremento de las violaciones se aprobó una ley para que los violadores sean castrados químicamente una vez se les compruebe que cometieron el delito.

“Estamos felices de que el parlamento haya incrementado los castigos por violación”, dijeron representantes de los derechos de las mujeres sobre la decisión de intensificar las penas.