Vegana se instala en un restaurante de carnes y acusa a los clientes de “abusadores de animales”

Vegana se instala en un restaurante de carnes y acusa a los clientes de “abusadores de animales”

La joven activista llegó al restaurante, arrojó tinta roja en el suelo, simulando sangre, y acusó a los consumidores de ser "abusadores de animales".

Vegana se instala en un restaurante de carnes y acusa a los clientes de “abusadores de animales” Imágenes cortesía, vía redes sociales.
  • Jacqueline Alvarenga | 05-07-2021.4:48 pm.

Australia.- Una activista vegana ha generado polémica luego que irrumpiera en restaurante de carnes y acusara a los clientes de ser “abusadores de animales”.

El hecho ocurrió en el local de comida KFC en Melbourne, cuando la mujer llegó al restaurante vestida con ropa manchada de sangre falsa.

Una vez estando en el negocio comenzó a arrojar tinta roja en el suelo como medida de protesta y a cada cliente que llegada les decía que eran unas “abusadores de animales”.

La manifestación de la activista, identificada como Tash Perterson, molestó a muchos que la han llamado irrespetuosa; mientras que otro grupo alabó su valentía.

Perterson,  es la fundadora de la organización Tell Them the Truth, quien desde hace algunos meses ha emprendido una lucha para motivar a las personas a no comer carnes.

Un video de la actividad revela que además de llamar “abusadores de animales” a los clientes colocó audios de animales sacrificados en las granjas.

Asimismo calificó el consumo de carne como el mayor y más largo holocausto de la historia. “Los animales no humanos son esclavizados en prisiones de concentración donde son sometidos a violación, tortura, abuso y mutilación antes de ser enviados a fábricas de asesinato donde son brutalmente asesinados de bebés”, gritaba la mujer por medio de un megáfono.

Para detener la protesta tuvo que ser necesaria la intervención de la policía, quienes le pidieron que se retirara.

“Si no eres vegano, eres un abusador de animales. Abolir la esclavitud animal, poner fin al holocausto animal”, agregó mientras la policía la desalojaba.

La mujer también acusó al restaurante de matar a bebés de seis semanas “encadenados por las patas, electrocutados en una bañera y degollados”.

En mayo la activista recibió la prohibición de ingresar a todos los locales de Australia Occidental.

La mujer podría ser   sancionada con una multa de 10.000 dólares australianos (unos 7.500 dólares estadounidenses).