Ciudad del Vaticano. El director interino de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, respondió a periodistas que cuestionaron la presencia de un representante de la Santa Sede en la ceremonia de posesión del presidente venezolano Nicolás Maduro, el 10 de enero.

Esta es su declaración:

“La Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas con el Estado venezolano. Su actividad diplomática tiene como objetivo promover el bien común, tutelar la paz y garantizar el respeto de la dignidad humana. Por eso, la Santa Sede decidió ser representada en la ceremonia de inauguración de la presidencia por el responsable interino de los Asuntos de la Nunciatura Apostólica de Caracas. La Santa Sede y los Obispos del país continúan trabajando juntos para ayudar al pueblo venezolano, que sufre las implicaciones humanitarias y sociales de la grave situación en que la nación se encuentra “.

Conferencia Episcopal

Un día antes de la toma de posesión, la Conferencia Episcopal Venezolana se manifestó acerca de la situación política del país, considerando “ilegítimo” el nuevo mandato presidencial de Maduro.

“Es un pecado que clama al cielo querer mantenerse a toda costa en el poder y pretender prolongar el fracaso y la ineficiencia de las últimas décadas: es moralmente inaceptable. (…) Por lo tanto, la pretensión de iniciar un nuevo mandato presidencial el 10 de enero de 2019 es ilegítimo por su origen, y abre una puerta al desconocimiento del gobierno, porque le falta el sustento democrático en la justicia y en el derecho “.

Papa Francisco

El 7 de enero, al recibir a los diplomáticos, el Papa Francisco mencionó a Venezuela, haciendo votos de que “se encuentren vías institucionales y pacíficas para dar solución a la crisis política, social y económica; vías que constelan, ante todo, prestar asistencia a cuantos son atribulados por las tensiones de estos años y ofrecer un horizonte de esperanza y paz a todo el pueblo venezolano