Un hombre mantuvo a su abuelo congelado por más de 30 años como parte de un experimento

Un hombre mantuvo a su abuelo congelado por más de 30 años como parte de un experimento

Trygve Bauge tomó la decisión de preservar el cuerpo de su abuelo con la esperanza de que algún día la ciencia permitiera su reanimación.

Foto: Getty images.
  • Kim Ramos | 10-07-2024.4:35 pm.

Bredo Morstøl, un noruego nacido en 1900, permaneció congelado en un bloque de hielo durante más de 30 años como parte de un experimento de criónica realizado por su nieto, Trygve Bauge.

Morstøl, cariñosamente conocido como “Abuelo Bredo”, falleció en 1989 debido a problemas cardiovasculares. Pero para Bauge, un entusiasta de la supervivencia, clonación y baños de hielo, la muerte de su abuelo marcó el inicio de un ambicioso proyecto. 

Decidido a explorar las posibilidades de la criónica, Bauge tomó la decisión de preservar el cuerpo de su abuelo con la esperanza de que algún día la ciencia permitiera su reanimación.

Tras su muerte, el cuerpo de Morstøl fue trasladado a Trans Time, una instalación de criónica en California, donde permaneció sumergido en nitrógeno líquido durante aproximadamente cuatro años. Sin embargo, en 1993, Bauge decidió trasladar los restos de su abuelo a Nederland, Colorado, construyendo su propia instalación criónica en un cobertizo equipado con hielo seco.

La criónica, que consiste en la congelación de cadáveres humanos y cerebros con la esperanza de que puedan ser reanimados en el futuro, sigue siendo un campo controversial y experimental. 

Expertos como el biólogo estructural británico-americano Venki Ramakrishnan han señalado los desafíos significativos de este proceso. Según Ramakrishnan, la congelación provoca daños tisulares porque el agua se expande al congelarse, destruyendo las estructuras celulares circundantes. 

A pesar de estas advertencias, Bauge perseveró en su proyecto, enfrentando múltiples obstáculos para mantener el cuerpo de su abuelo a una temperatura adecuada.

El improvisado laboratorio criónico de Bauge presentó diversos desafíos. Sin la tecnología avanzada de nitrógeno líquido, el cuerpo de Morstøl estuvo expuesto a temperaturas menos frías, requiriendo reabastecimientos constantes de hielo seco. Una empresa local se encargaba de suministrar el hielo cada dos semanas, a un costo mensual de 1.000 dólares.

En 1994, la situación se complicó aún más cuando Bauge fue deportado de Estados Unidos. Las autoridades de Nederland ordenaron la remoción del cuerpo de Morstøl y prohibieron la preservación de restos biológicos no vivos en la localidad. Sin embargo, los habitantes de Nederland, fascinados por la singular historia del Abuelo Bredo, se unieron para permitir que el experimento continuara.

En 2002, Nederland encontró una forma creativa de aprovechar la peculiar situación. El pueblo organizó el festival Frozen Dead Guy Days, una celebración anual que incluía carreras de ataúdes, bailes temáticos y visitas guiadas al cobertizo criónico. El evento atrajo a numerosos visitantes, convirtiéndose en una atracción turística de renombre.

Dos décadas después, el festival se había vuelto insostenible debido a su creciente popularidad y costos. En 2023, el dueño del Stanley Hotel en Estes Park, Colorado, vio una oportunidad única y decidió trasladar el festival y el cuerpo del Abuelo Bredo a su hotel. Con la autorización de Bauge, el Abuelo Bredo fue transferido a una cámara de nitrógeno líquido, reintegrándose a un entorno de criónica más avanzado y seguro.

El traslado se realizó discretamente a las cuatro de la mañana para evitar protestas. Una vez en el hotel, el cuerpo de Morstøl fue colocado en una cámara criogénica, supervisada por Alcor, una organización de criónica con sede en Scottsdale, Arizona. James Arrowood, presidente de Alcor, expresó que, aunque el proyecto parecía un “circo completo”, representaba una oportunidad rara para avanzar en el campo de la criónica.

A pesar de los esfuerzos de preservación, los expertos creen que el cuerpo del Abuelo Bredo ha sufrido daños significativos. Sin embargo, Trygve Bauge, observando desde Noruega, sigue comprometido con la idea de la inmortalidad de su abuelo y ya está considerando la clonación como el siguiente paso en su ambicioso proyecto.

Conserje apagó un congelador en un laboratorio con millones de dólares en investigación