Un informe elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)  revela que el 38 por ciento de agua potable en el Distrito Central de Honduras se desperdicia, mientras los pobladores sufren fuertes racionamientos.

El documento denominado Plan de Acción Para Tegucigalpa y Comayagüela, desarrollado en el 2013, refleja el reto que deben enfrentar ambas ciudades para el manejo de la escasez de agua.

“La pérdida de prácticamente 38 por ciento del agua producida debido a la obsolescencia de las tuberías, agua no contabilizada, conexiones clandestinas, entre otros”, cita el estudio de los técnicos del BID.

El Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) es capaz de garantizar 93 litros de agua por personas al día.

Asimismo, destaca que para el 2013 se registraba un agotamiento de las fuentes de abastecimiento, que para la fecha son mayores.

Se estimaba que el déficit era de 5 por ciento y 45 en verano o invierno en la capital, el cual superaría en el 2019 el 60 por ciento por la falta de lluvia.

Una contradicción de los problemas que se viven en la ciudad es el proyecto habitacional Bosques de Santa María, la cual es construida en La Tigra, una de las zonas productoras de agua.

Tas constantes protestas, la alcaldía e inversionistas decidieron suspender temporalmente el proyecto para consensuarlo con los ciudadanos.