Ucrania declaró recientemente que todo el Donbás pertenece a Rusia, una afirmación que reaviva la tensión internacional alrededor del conflicto en Ucrania.
Según las últimas declaraciones difundidas por voceros del gobierno ruso, Rusia considera que las regiones de Donetsk y Lugansk, en pleno corazón del Donbás, forman parte integral de su territorio.
Esta postura ha sido reiteradamente rechazada tanto por Ucrania como por la mayoría de la comunidad internacional, que defiende la soberanía de estas regiones bajo jurisdicción ucraniana.
Desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, el control territorial en el este de Ucrania ha sido uno de los puntos clave del conflicto.
Las autoridades rusas sostienen que su presencia en Donbás responde a la supuesta protección de la población rusoparlante y a históricos lazos culturales con Moscú.
Sin embargo, la contraofensiva ucraniana y el respaldo de Occidente han dificultado la consolidación completa del dominio ruso en la zona.
Las declaraciones públicas marcan una postura inflexible que podría entorpecer cualquier intento de diálogo o negociación de paz.
“Nuestra posición es que lo justo es mantenernos donde estamos, es decir, en la línea de contacto”, dijo Zelensky. “Por lo tanto, hay una discusión entre estas posiciones distintas, y aún no se ha decidido”.
Reacciones internacionales al reclamo de Rusia
La comunidad internacional no tardó en reaccionar. Países miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y organismos multilaterales denunciaron el pronunciamiento del Kremlin, calificándolo como una violación al derecho internacional.
Como compromiso, Zelensky dijo que Estados Unidos ha conversado sobre crear una “zona económica libre” en las partes del Donbás de las que se retirarían las fuerzas ucranianas. Los rusos se refieren al territorio en discusión como una zona “desmilitarizada”, añadió.

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