“Tony” Hernández fue el canal clave entre narcotraficantes y el palacio presidencial

Juan Antonio Hernández, hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, es considerado por el Fiscal del Distrito Sur de Nueva York como el canal clave entre poderosos narcotraficantes y Casa Presidencial.

En un documento de más de 100 páginas divulgado por la Fiscalía de Nueva York, Tony Hernández es un elemento clave que vinculó al poder político de Honduras con el negocio ilícito de la droga.

El gobierno de Estados Unidos utilizará testimonios de cooperantes y contundente evidencia en el juicio en contra del hermano de Juan Orlando Hernández, que iniciará el día 2 de octubre.

Los elementos probatorios en el caso Tony Hernández demostrarían que la intención de incursionar en el narcotráfico era “apalancar el tráfico de drogas para mantener y mejorar su poder político y el control del Partido Nacional de Honduras”.

Según el Fiscal estadounidenses, la conspiración implicó una relación “simbiótica entre narcotraficantes y el Partido Nacional de Honduras”, utilizando las ganancias de la droga para financiar campañas electorales de Porfirio Lobo y Juan Orlando Hernández, para asegurarse posiciones clave dentro del poder político hondureño.

De esta manera, el Partido Nacional, pudo sostener la presidencia y el liderazgo del Congreso Nacional por una década, utilizando la autoridad otorgada por estos cargos para operar con impunidad.

“Los conspiradores utilizaron las ganancias de las drogas para financiar campañas que ayudaron a CC-3 y CC-4, entre otros, a asegurar posiciones políticas clave, incluida la presidencia y el liderazgo en el Congreso hondureño”, cita el documento desclasificado de la fiscalía.

Sus puestos claves en el poder les permitió, de acuerdo con investigaciones, operar “con impunidad” el trasiego de drogas y adquirir fondos ilícitos utilizados en las campañas electorales y financiar sus movimientos.

Lo anterior “hundiría” a Tony Hernández, porque el gobierno estadounidense, por medio del Distrito Sur, tendría el camino para señalarlo como el “conducto clave entre algunos de los narcotraficantes más grandes de Honduras y el palacio presidencial”, o sea su hermano Juan Orlando Hernández quien llegó a la presidencia de la República en 2014, luego de unas cuestionados resultados electorales por evidencias de fraude, y posteriormente en 2017, asumió con denuncias internacionales de su imposición en el cargo de manera ilegítima.

Los fondos ilícitos, según las pesquisas, habrían ayudado a la ilegal reelección de Hernández en el 2017, quien se perpetró en el poder mediante un fraude electoral.

“La evidencia de que el acusado y sus cómplices buscaron protección adicional mediante el uso de las ganancias de las drogas para financiar parcialmente las campañas políticas del Partido Nacional es relevante y no excesivamente perjudicial”, cita amplio documento.

En alusión a que la defensa de Tony Hernández intenta que el juez desestime que se vincule a su hermano y otros coconspiradores en este caso y que solamente se centre en lo que compete al acusado. Sin embargo, el Fiscal presenta una serie de evidencias que probarían la relación y vinculación directa de Juan Orlando Hernández y el Partido Nacional en la trama de utilizar el Estado para facilitar el trasiego de droga.

Dos de los relatos de testigos cooperantes en contra de Tony Hernández, y que vinculan al actual mandatario, fueron aprobados por el Distrito Sur de New York, se trata de los testimonios del exalcalde Alexander Ardón y de un testigo cooperante anónimo, identificado como un exoficial de la policía hondureña.