Nicaragua y Rusia han unido esfuerzos con el objetivo de producir vacunas para evitar brotes severos en los países de América Latina.

El instituto conjunto lleva por nombre Ilia Méchnikov, en honor a  un microbiólogo ruso que impulsó el proyecto, que inició con la formación científica de nicaragüenses.

El aporte de ambos países será la entrega de vacunas contra la gripe y otras enfermedades porque su producción no es suficiente para toda la población mundial.

Con el proyecto se incrementará y ayudará a los países latinoamericanos al acceso de los medicamentos con precios justos.

Nicaragua, será la primera industria que se puede encontrar en relación a la fábrica de vacunas por procesos asépticos.