Moscú, Rusia. El pasado lunes la Federación de Rusia anunció la ruptura definitiva de los nexos con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Tras una década de empeoramiento de las relaciones de Rusia y los países miembros de la OTAN, el viceministro de Asuntos Exteriores, Alexander Grusko, que el país interrumpe por completo los vínculos con la alianza atlántica.

En los últimos años la OTAN ha aumentado el número de bases militares, tropas y medios bélicos cercanos a Rusia.

Moscú se pronunció a favor de un diálogo franco y honesto con la organización y por una cooperación mutuamente ventajosa entre los Estados.

El vicejefe del comité de la Duma (Cámara baja rusa) de Defensa, Yuri Shvitkin, reconoció que el bloque militar está lejos de corresponder con los esfuerzos planteados por Moscú y manifestó, “estamos abiertos al diálogo, pero tampoco lo mendigamos”.

Por su parte el vicepresidente del comité senatorial de Relaciones Internacionales, Vladimir Dzheberov, señalo que, “el bloque noratlántico se niega a colaborar con Moscú y a participar en acciones conjuntas. La crisis de esas relaciones inició hace más de una década.”

“Cualquier paso que da Rusia es visto por la OTAN como una agresión. No nos creen nuestros argumentos o simulan no creerlos”, estimó el Dzherberov.

Según el teniente general retirado, Evgueni Buzhinsky, en 2014, Estados Unidos tomó la decisión política de interrumpir los nexos con Rusia. “Ello ocurrió luego del ingreso de Crimea a la jurisdicción de este país, como parte de una decisión aprobada en marzo de 2014 cuando la abrumadora mayoría de los crimeos se pronunció por salir de Ucrania y regresar a la Federación de Rusia”, recordó Buzhinsky.