Una mujer de nacionalidad cubana aceptó la propuesta que su suegra le ofreció para alejarse de su hijo, a cambio de diez mil dólares para terminar la relación.

Los padres del joven, de origen asiático, se pronunciaron en contra de la relación por sus diferencias culturales y religiosas.

Según la prometida, aceptó el dinero por la negativa de sus suegros de aceptar la relación y por el  comportamiento controlador del novio.

Ambos sostuvieron una relación de 5 años de relación que culminó con la propuesta monetaria.