Autoridades del Servicio Autónoma Nacional de Acueductos y Alcantarillado (SANAA) decidieron prohibir la venta de agua a empresas constructoras y carwash ante la sequía del vital líquido en el Distrito Central.

La medida para evitar el desabastecimiento de agua entró en vigor el 16 de agosto, ante la falta de lluvia y la baja notable de las represas.

De acuerdo con el documento, se realizarán inspecciones para evitar el desperdicio del vital líquido y centrarlo solo para consumo humano.

“Para todos es sabido de la situación precaria de los embalses y fuentes de agua”, añade el comunicado.

Asimismo, detallan que la venta de agua queda cancelada los días sábados y domingos como medida de ahorro.

Diariamente el SANAA abastece a más de 900 cisternas para que luego los distribuyan en la capital.

La estatal informó que los embalses más importantes del Distrito Central, Los Laureles y La Concepción, tienen agua para abastecer a los capitalinos por un mes.