La policía de Catacamas, Olancho, se vio obligada a capturar a un mono, conocido como “Pancho” por maltratar a su dueña que lo tenía desde hace varios meses en cautiverio.

El primate por razones desconocidas arremetió contra su propietaria, agrediéndola violentamente.

Los uniformados se vieron obligados a llevarse a “Pancho” en una patrulla, causando burlas entre los que veían la inusual captura.

“Se nos va Pancho, adiós Pancho”, decían los vecinos al ver al primate amarrado en el vehículo policial.

El mono fue trasladado al zoológico privado de la zona para evitar que vuelva agredir a una persona.