Pastor de megaiglesia en EEUU confesa que agredió sexualmente a una menor de 12 años

Pastor de megaiglesia en EEUU confesa que agredió sexualmente a una menor de 12 años

“Les pedí perdón, y me perdonaron amablemente”, dijo el líder religioso tras confesar el caso, que rápidamente se convirtió en noticia.

Pastor de megaiglesia en EEUU confesa que agredió sexualmente de una menor de 12 años Imágenes cortesía.
  • Jacqueline Alvarenga | 17-06-2024.12:11 pm.

El pastor de la megaiglesia Gateway, Robert Morris confesó que agredió sexualmente de una menor de 12 años, admitiendo su comportamiento inapropiado.

Morris detalló que el incidente ocurrió en 1982, cuando él tenía 20 años de edad, y no consideró las consecuencias de su pecado.

La confesión del líder espiritual la ofreció a la cadena de noticias estadounidense WFAA como parte de su testimonio.

Todo salió a la luz cuando la joven agredida sexualmente por el pastor de la megaiglesia, Cindy Clemishire, denunciara en caso en un blog de vigilancia del templo.

Inmediatamente, los encargados citaron a la perjudicada y le tomaron declaración, descubriendo que el abuso sexual se dio de 1982 a 1987.

Desde que se conoció el caso, Morris no dudó en aceptar que había abusado de la menor y no dudó en pedir perdón.

“Cuando tenía unos 20 años, tuve un comportamiento sexual inapropiado con una joven en una casa en la que me alojaba. Eran besos y caricias y no relaciones sexuales, pero estaba mal”, dijo el pastor de la megaiglesia que ahora está en el ojo de la opinión pública.

Agregó que todo salió a la luz en 1987, fecha en que la joven le contó a sus padres el abuso; pero que hasta ahora está tomando relevancia.

“La confesé y me arrepentí. Me sometí a los Ancianos de la Iglesia Shady Grove y al padre de la joven. Ellos me pidieron que saliera del ministerio y recibiera consejería y ministerio de libertad, lo cual hice. Desde entonces, he caminado en pureza y responsabilidad en esta área”, dijo el pastor de la megaiglesia.

Además, aseveró que se reunió con la víctima en 1989. “Les pedí perdón, y me perdonaron amablemente”.

Aunque el caso ocurrió hace más de 40 años, la denuncia de la perjudicada ha vuelto a resonar. Esta vez asegurando que la familia no estaba de acuerdo a que él retornara al servicio religioso.

“Mi esperanza y mi oración es que todo esto sea bueno. Para la iglesia, para la gloria de Dios y para que otras víctimas encuentren la libertad”, dijo la perjudicada.