A inicios de 2017, la cúpula del Partido Nacional en el Congreso hondureño, aprobó las reformas al Código Penal donde se pedía tipificar como terrorismo cualquier acto de protesta social, hoy este instituto político sale a la calle para “defender el voto” que aseguran los hace ganadores de la contienda electoral.

La campaña de miedo es para que los hondureños sientan temor y se desanimen, con el fin que los hondureños no salgan de sus casas para no defender el triunfo contundente de los hondureños con Salvador Nasralla.

Nos enfrentamos a una campaña de miedo que se tiene como origen las redes sociales y servicios de mensajería como whatsapp en donde se envían mensajes de audio incitando al odio y la pelea, videos con militares en donde anuncian que Habrá caos, encuestas y noticias falsas.

Estas campañas se pueden derrotar informándote en los canales adecuados como las redes oficiales de la Alianza, y sus miembros mas destacados.

Llegó el histórico 26 de noviembre, la presencia de castrenses se aumentó, llevando a los hondureños a denunciar que su visita a las ciudades era para intimidar a los votantes, las calles desoladas de Tegucigalpa eran el reflejo de esa incertidumbre.

Desde antes, durante y después del tiempo habilitado para ejercer el sufragio, los activistas del gobernante PN hicieron uso de la fuerza, creando altercados en varios centros de votación y aunque los observadores internacionales destaquen que el proceso fue pacífico, las redes sociales y algunos medios de comunicación, sirvieron para  informar sobre las acciones violentas.

El TSE no daba resultados, y hasta ahora está siendo cuestionado por la lentitud del conteo, eso incremento la incertidumbre, pero, por mandato de la Organización de Estados Americanos (OEA), todos los institutos políticos, están recibiendo copia de las actas en físico.

La jefa de esta delegación, Marisa Matías, ha señalado en las últimas horas que “en el 2013 hubo cinco anuncios de resultados por parte del TSE y ahora solamente uno. Para que exista la máxima tranquilidad hay que garantizar no dejar espacios para la incertidumbre”.

Por esa razón y debido al pacto que tenían la Alianza y el Partido Liberal (PL), de no reconocer el dictamen del máximo órgano electoral, se conformó en ambas fuerzas de oposición, centros de cómputo especializados. Eso permitió al candidato de la Alianza, Salvador Nasralla, proclamar su victoria al tener un estimado de 100 mil votos de diferencia sobre Hernández, el PL lo ratificó.

Sin embargo, los dirigentes del nacionalismo al ver que psicológicamente estaban derrotados, procedieron a realizar su campañaterrorista, según ellos, salir a la calle a defender su voto. Aunque a inicios de 2017 aprobaron las reformas del Código Penal, que entre los nuevos artículos se tipificó como terrorismo el derecho a la protesta social.

En ese sentido, los militantes “cachurecos” acudieron a las calles a “celebrar” la supuesta victoria del continuismo en Honduras, reportando varios ataques a ciudadanos, entre ellos una familia en la colonia Torocagua, quienes iban rumbo a su hogar después asistir al plantón de la Alianza, el móvil de la agresión fue por las banderas de la oposición que llevaban en el vehículo.

Por otro lado, varios medios se percataron que en la caravana del bulevar Suyapa, varios automóviles iban únicamente con el conductor y una bandera. De hecho, el propósito de “festejar” por esa ruta tenía como propósito afectar la conferencia de prensa que brindó la oposición.

Varios audios que circulan en redes sociales, revelan supuestos mensajes de hondureños preocupados por la incertidumbre después de las elecciones. Además, un video en poder de este rotativo desvela que un fuerte contingente de militares se dirige hacia la capital. Cabe destacar que en este momento las Fuerzas Armadas, están bajo el mando del TSE para defender el voto democrático.

Según informes los militantes “cachurecos” están convocados a las 3:00 pm para otra caravana a inmediaciones de Torre Alianza a inmediaciones de la colonia Florencia en la capital.

Créditos: Periódico El Libertador