El papa León XIV instó a la humanidad a mirarnos como prójimos, dejando las diferencias raciales e imitando el amor de Jesús en nuestras vidas.
La máxima autoridad de la Iglesia Católica ofreció su primer mensaje en el Castel Gandolfo, destacando el amor al otro sin importar diferencias religiosas o de nacionalidad.
"A veces nos contentamos solamente con hacer nuestro deber o consideramos como nuestro prójimo solo a quien es de nuestro círculo, a quien piensa como nosotros, a quien tiene la misma nacionalidad o religión", dijo el pontífice al instar a mirarnos como prójimos.
En ese sentido, destacó que Jesús nos dio una perspectiva diferente, "presentándonos un samaritano, un extranjero y herético que se hace prójimo de aquel hombre herido. Y nos pide que hagamos lo mismo".
Además, señaló que la sociedad debe aprender a tener los mismos ojos de Jesús, llenos de amor y compasión hacia los demás, mirándonos como prójimos.
"Dios es misericordia y compasión, es la compasión del Padre hacia los fieles, convirtiéndose en el buen samaritano que fue al encuentro", dijo el papa León XIV.
El sucesor de Francisco destacó que Dios es compasivo y sus discípulos deben ser iguales. "Creer en él y seguirlo como sus discípulos significa dejarse transformar para que también nosotros podamos tener sus mismos sentimientos".

Imagen de archivo y cortesía.